Dentro de la teoría de sistemas, la sociedad es un sistema complejo. También lo es Internet porque, de cierto modo, la sociedad (nosotros) añadimos y transformamos su contenido.
La estructura que tiene a día de hoy Internet, gracias a la información que contiene y a cómo ésta es organizada, permite realizar estudios que quizás hace años requerían de más tiempo para la toma, análisis y recogida de datos, o eran complejos de realizar porque no se contaba con la infraestructura o tecnología suficiente, entre otras cosas.
Por otro lado, el auge y desarrollo de las redes sociales digitales ha afectado a nuestros hábitos, añadiéndose así un nuevo escenario de interacción.